Dolores musculares
En ocasiones, se produce un dolor agudo en los músculos intercostales, (los que unen a las costillas), que inmediatamente hace pensar en el infarto. Puede durar horas, en incluso algunos días. Esto puede ser producto de un mal esfuerzo, o de una fuerte actividad física. Estos dolores desaparecen con un simple analgésico, un antiinflamatorio o también la aplicación de calor seco. Si persiste más de una semana es conveniente consultar con un traumatólogo.
Dolor de cabeza
El exceso de trabajo, intelectual o físico, el tabaquismo, son causas que predisponen a los dolores de cabeza. Esa insoportable presión a la altura de las sienes provocan en algunas personas una sensación de terror, y no son pocas las que piensan que algún extraño mal les produce ese afección.
El dolor de cabeza puede ser accidental o bien crónico. En este caso siempre es mejor consultar a un neurólogo, que con estudios específicos descubrirá la causa de la dolencia. Cerca del 98% de todos los dolores de cabeza no tienen un origen preocupante.
Dolores ováricos
En la mitad de los ciclos menstruales, algunas mujeres sienten algunos dolores en uno de los costados del bajo vientre. Esta molestia puede durar unos minutos o incluso horas, y muchas tienden a pensar que tienen un problema serio 0 tal vez un quiste. Pero en realidad no hay de qué preocuparse.
Este dolor responde a una respuesta normal del organismo al ciclo menstrual.
Articulaciones
Una mala postura al dormir, estar horas escribiendo en la computadora pueden ocasionar dolores en la espalda y los miembros superiores e inferiores. La inflamación de las articulaciones produce mucho dolor, pero no por eso se padece artrosis o cáncer de huesos. La falta de un buen descanso y superar el estrés cotidiano son medidas no fáciles pero sí efectivas para superar estas dolencias. Antes de tomar alguna medicación sería aconsejable unas sesiones de masoterapia y onda corta con un buen kinesiólogo.
Dolor en el pecho
Son los más comunes y la causa fundamental por la cual los individuos se aterran con facilidad, y lo asocian rápidamente con un problema cardíaco.
El doctor Olivieri aclara que ésta consulta es la que más le hacen sus pacientes y que generalmente, confunden éstas molestias con una angina de pecho -
que sí es una enfermedad coronaria-. "Se les debe explicar que existen en el organismo una cantidad de órganos como los huesos, los pulmones, las arterias, etc., que pueden provocar dolores en esa zona, explica Olivieri. |