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Edulcorantes y su consumo:
No hay pruebas que demuestren que la sacarosa tenga una repercusión negativa en la sensibilidad a la insulina, según afirma un trabajo de recopilación sobre la evidencia científica de la influencia del azúcar en la salud presentado en el Colegio de Médicos de Madrid. "La sacarosa agregada a los alimentos puede contribuir a enriquecer la dieta de los diabéticos y ayuda a reducir su consumo de grasa. A pesar de que su índice glucémico es moderadamente bajo, no se considera que este fenómeno sea relevante y se da más importancia a la cantidad total de carbohidratos consumidos", afirma el estudio. La Asociación Americana de Diabetes recalca que "las recomendaciones dietéticas para los diabéticos tipo 2 son prácticamente las mismas que para la población general y por tanto pueden incluir el consumo moderado de azúcar en su alimentación". |
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No obstante para aquellos que sustituyan azúcar por edulcorantes para no engordar puede ser contraproducente. Existen dos categorías básicas de edulcorantes: los nutritivos y los no nutritivos. Los edulcorantes nutritivos proveen calorías o energía a la dieta a razón de unas cuatro calorías por gramo, de manera similar a los carbohidratos o las proteínas.
La sacarosa y la fructosa, son los principales edulcorantes provenientes del azúcar que se encuentran naturalmente en los alimentos o que se agregan como azúcares en edulcorantes de maíz o en jarabes. El Suplir el azúcar por edulcorantes artificiales intensos representa un ahorro calórico poco significativo respecto al total de calorías diarias consumidas y puede generar una falsa tranquilidad que favorezca la adopción de comportamientos alimentarios contraproducentes, como consumir en exceso productos bajos en calorías o sin azúcar y alimentos con un elevado aporte de grasa. |
Así concluye el informe El azúcar en la alimentación: examinando la evidencia, elaborado por el Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha y la Sociedad Española de Nutrición Básica Aplicada, que se ha presentado en Madrid, y recalca que “los productos bajos en calorías son útiles en el tratamiento de personas con obesidad o sobrepeso que siguen una dieta hipocalórica, pero tienen poca utilidad en la prevención de la obesidad para la población con un peso adecuado".
Equilibrio Alimenticio
El trabajo recuerda los tres pilares de la alimentación saludable: moderación, variedad en la elección de alimentos equilibrio entre el consumo y el gasto energético. En este sentido, si al menos el 55 por ciento de la energía debe obtenerse de una amplia variedad de carbohidratos, incluido el azúcar, en la pérdida de peso influye más la disminución del consumo en grasa en pro de los carbohidratos simples y complejos y la realización de ejercicio físico que la eliminación de todo tipo de dulces. El informe recuerda la falta de evidencia científica sobre otros tópicos, como la repercusión negativa de la sacarosa en la sensibilidad a la insulina o su relación con la obesidad, las enfermedades cardiovasculares o el síndrome de hiperactividad infantil. Recalca asimismo su papel en la dieta de las personas mayores, que con frecuencia sufren de falta de apetito y malnutrición. |
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Menos Insulina Inyectada
Científicos han descubierto un tratamiento médico que ayudaría pacientes de diabetes Tipo I a seguir fabricando insulina.
De tener éxito el nuevo estudio, dejarían a un lado las hormonas para regular sus niveles de azúcar. No obstante, no se sabe aún con exactitud si funcionara ya que hasta el momento ha generado temores. La mayoría de las personas que tomaron el medicamento sufrieron temporalmente efectos secundarios, pero que teóricamente a largo plazo podría incrementar el riesgo de trastorno sanguíneo. La Fundación Juvenil para la Investigación de Diabetes, quien financió el trabajo, concluye que los resultados del pequeño estudio son esperanzadores para iniciar estudios más a fondo y poder perfeccionar y sacar el medicamento. |
| "Los resultados son muy prometedores. No hay muchas formas de parar en seco una enfermedad del sistema inmunitario", dijo el médico Richard Insel, el vicepresidente ejecutivo de investigación. Los resultados fueron publicados el jueves en la revista New England Journal of Medicine. El estudio de la Fundación se concentró en los pacientes de diabetes Tipo I, que se produce cuando el sistema inmunológico ataca y destruye a las células que producen la insulina en el páncreas. Estas personas deben recibir la insulina mediante inyecciones. |
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